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Neurociencia del dolor4 min de lectura

Conviértete en tu mejor amig@

Generalmente somo muy autocríticos con nosotros mismos. La Autocrítica aviva la sensación dolorosa. Debemos cambiar la Autocrítica por la Autocompasión para mitigar nuestro dolor

Dr. Jacinto López del Pozo

Generalmente nos tratamos muy mal a nosotros mismos, somos muy exigentes con nosotros mismos.

La sociedad actual tan competitiva, nos hace que estemos buscando la perfección, nos autoexigimos demasiado y caemos en la depresión por no conseguir los objetivos que nos marcamos. “No valgo para nada”, “Este dolor no me permite hacer nada”, “Los demás pensarán que soy una inútil”, “Pensarán que estoy fingiendo el dolor” etc.

Esto hace que tu sistema nervioso esté en alerta máxima y vea amenazas y peligros por todas partes. La autocrítica aviva ese fuego que ya arde con demasiada intensidad.

La Autocompasión tiene 3 componentes:

  • La Bondad hacia uno mismo en vez de autojuzgarse
  • La Humanidad en lugar de aislamiento
  • La Atención Plena en lugar de la sobreidentificación con pensamientos o sentimientos dolorosos

La autocrítica activa los sistemas cerebrales de amenaza y castigo, mientras que la autoconfianza activa otro conjunto de zonas cerebrales.

La autocrítica genera mas amenazas y amplifica el dolor. La autocrítica es ineficaz ya que se fundamenta en el miedo.

Un sistema nervioso que se siente seguro en su entorno interno tiene mejores condiciones para la motivación y la recuperación.

La idea errónea

Se piensa que si no eres autocrítico contigo mismo, no conseguirás nada en la vida, dejarás de esforzarte. Nada más lejos de la realidad.

La Autocompasión no se asocia con una menor motivación, pasividad, etc. Sino que se asocia con una mayor resiliencia, una mayor disposición a intentarlo de nuevo tras un fracaso y mejores resultados a largo plazo.

En el contexto del dolor, quien se recrimina tras una nueva recaída, es más propenso a dramatizar, a temer la siguiente. En cambio quien lo toma de manera mas compasiva lo verá del estilo “esto es difícil pero puedo superarlo”

Esto es lo que distingue a un sistema nervioso que se intensifica y uno que comienza a recalibrarse.

La autocompasión no significa “todo saldrá bien”, “mira el lado positivo”, no requiere creer que las cosas son mejores de lo que son realmente.

La autocompasión suene más a “Esto es realmente difícil ahora mismo”, “Estoy haciéndolo lo mejor que puedo”

La autocompasión es un reconocimiento sincero de lo que está sucediendo y ofrecido con la misma calidez, cuidado y comprensión que le ofrecerías a alguien a quien quieres y que está pasando por lo mismo.

Pausa de Autocompasión:

1.- Reconoce lo que es difícil: Este es un momento de sufrimiento

2.- Reconoce que no estás solo en esto: Otros están igual que yo.

3.- Ofrécete algo amable: ¿Puedo darme lo que necesito ahora mismo?

Esta es la clave, la práctica, es sencillo y repetible.

RAIN de la Autocompasión:

R.- Reconocer lo que está pasando

                Admitir los pensamientos, sentimientos y comportamientos que nos están afectando

                Reconocer que estamos atascados, vergüenza, miedo, ansiedad, depresión

A.- Aceptar que la experiencia permanezca tal como es

                Observamos con curiosidad los pensamientos, sentimientos sin tratar de controlarlos, modificarlos o evadirlos

I.- Investigar con interés y cuidado

                Nos acercamos a la experiencia con ternura, suavemente y sin juzgar.

                Enfocamos la atención en los sentidos en el cuerpo.

N.- Nutrirse con Autocompasión

La autocompasión sale naturalmente cuando reconocemos que estamos sufriendo y la alimentamos con amor, ternura y una forma bondadosa (Estoy contigo, Lo siento y te amo, No es tu culpa).

Por la mañana al levantarte, enfrente del espejo y con la mano en el corazón: Buenos días, te quiero, estoy contigo

Lo que practicas se refuerza.

Terapia de Reprocesamiento del Dolor

La Terapia de reprocesamiento del Dolor funciona enseñando al cerebro que las sensaciones previamente codificadas como peligrosas son en realidad seguras.

La autocompasión forma parte de este proceso. Cuando un paciente comienza a afrontar su propio dolor con curiosidad en lugar de miedo, con amabilidad en lugar de desprecio, juicio y autocrítica está reduciendo las amenazas y aumentando la seguridad

Para muchos pacientes, esta es la parte más difícil del proceso. Cambiar la relación con el dolor es una cosa. Cambiar la relación con uno mismo es otra.

La buena noticia es que la autocompasión se puede entrenar . Responde a la práctica

SOBRE EL AUTOR
Dr. Jacinto López del Pozo
Médico jubilado y ex-coordinador de la Unidad del Dolor Crónico del Hospital de Aranjuez, con más de 10 años dedicado al dolor crónico. Divulga sobre neurociencia del dolor y ofrece un consultorio gratuito con terapias no farmacológicas.

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EL DOLOR CRÓNICO, EXPLICADO
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